Para mi propia sorpresa en el último par de meses me he vuelto tremendamente eficiente.
Eso, evidentemente, está reñido con lo que podríamos llamar mi forma de “ser creativo”.*
La evolución-involución de marras a la larga podría llegar a ser deprimente, pero mantengo la esperanza de que el estado de excepción dure exactamente dos meses y medio. Después entraré en coma un par de días y lo que quede de mí intentará volver a la normalidad.

…Lo que quede.

Pues eso.

*Proceso que consiste en pasar infinitas horas con la mente en blanco, pensando en nada y escuchando ocasionalmente los susurros de perturbadores nebulosas mentales.