You are currently browsing the monthly archive for Enero 2008.
¡Hola a todos!
Después de unos meses de actualizaciones birriáticas y poco inspiradas por culpa de ya-sabéis-qué, vuelvo a meterme en el blog con renovadas fuerzas. A día de hoy me siento tan comunicativo que os voy a hablar de uno de los temas universales de la filosofía/teología. Se trata de El Infierno y, en un alarde de espíritu emprendedor, para que podáis contarlo a las generaciones futuras, me he documentado a conciencia. De hecho… he estado allí.
El infierno es un aula de la escuela de arquitectura de Barcelona.*
Cuando uno llega al infierno aparece sentado en una silla de madera muy incómoda, rodeado de otros pobres condenados que, al igual que tú, se están preguntando seriamente cuales son los pecados que habrán cometido para acabar allí. El infierno está horriblemente organizado, sobre cada silla hay un post-it con el nombre de su ocupante y las almas en pena están colocadas por orden alfabético en sus respectivos asientos. Por cierto, las sillas además de ser incómodas bailan, que para algo estamos donde estamos.
Evidentemente hace un calor tremendo, aunque no hay llamas, eso sería demasiado prosaico. La realidad es muy distinta, el horror del lugar es más psicológico. En el infierno cada uno se encuentra con lo que más teme. Y quien me conoce ya sabe perfectamente que es lo que más odio/temo en este mundo. Así que ahí estaba yo este sábado por la tarde, en pleno viaje espiritual infecto, frente a un cuadernillo lleno a rebosar de preguntas de química. En la primera página destacaban unas siglas: FIR. Debe ser algún tipo de iniciales de “Farmacéutico Infinitamente Refrito”. En todo caso estoy seguro de que si me hubiese gustado la química, si hubiese sido una persona diametralmente opuesta a la que soy, me hubiese encontrado con un montón de interrogantes sobre variaciones de la escala pentatónica, que Satanás, el muy cabrón, es un condenao y te fastidia siempre por donde menos te lo esperas.
Pero sigamos describiendo el lugar… En el infierno, al contrario de lo que se suele creer, el tiempo pasa deprisa, demasiado deprisa. Además las cosas que creías conocer a ciencia cierta parecen mutar frente a tus ojos. Fallas cuando no puedes fallar, fallas cuando puedes fallar y a veces, con una extraña inyección de adrenalina, aciertas cuando no debías acertar. El cerebro te juega malas pasadas, entre ellas la de subdividirse en regiones con nombres abstrusos, el muy puñetero. Dicen que del infierno siempre se aprende algo y supongo que llegando ese estado disociativo tan peculiar seguro que es verdad, aunque no se si lo que se aprende es algo bueno, pero esa ya es otra historia de la que os hablaré cuando esté más recuperado.
En fin, anteayer yo estuve en el infierno, pero me he escapado y ahora estoy de vacaciones. En unos diez días sabré si de la experiencia he sacado un bonito bronceado o si realmente he ardido y todavía no me he dado cuenta.
Lo único bueno es que, cuando estás acostumado a arder en muchas ocasiones, al final la quema ya no creo que duela, de hecho empiezo a considerar seriamente la posibilidad de haber sido ignífugo toda la vida, y yo sin darme cuenta…
*No, no es coña, luego la gente se pregunta por qué cada día diseñan edificios más horribles…
Ever since I was a young boy
I’ve played the silver ball
From Soho down to Brighton
I must have played them all
But I ain’t seen nothing like him
In any amusement hall
That deaf, dumb and blind kid
Sure plays a mean pinball
He stands like a statue
Becomes part of the machine
Feeling all the bumpers
Always playing clean
He plays by intuition
The digit counters fall
That deaf, dumb and blind kid
Sure plays a mean pinball
He’s a pinball wizard
There’s got to be a twist
A pinball wizard
He’s got such a supple wrist
How do you think he does it?
(I don’t know)
What makes him so good?
He ain’t got no distractions
Can’t hear those buzzers and bells
Don’t see lights a flashin’
Plays by sense of smell
Always gets a replay
Never tilts at all
That deaf, dumb and blind kid
Sure plays a mean pinball
I thought I was
The Bally table king
But I just handed
My pinball crown to him
Even on my usual table
He can beat my best
His disciples lead him in
And he just does the rest
He’s got crazy flipper fingers
Never seen him fall
That deaf, dumb and blind kid
Sure plays a mean pinball
The Who, Pinball Wizard
Durante un par de semanas me toca ser el Pinball Wizard, así que ya actualizaré el día 20 o así… ¡¡Pero no me olvido del blog, eh!!

Comentarios recientes