Hoy en día no se me ocurre ningún grupo que pueda prescindir de sus hits más famosos en un concierto de dos horas y que de igual.
Excepto Radiohead, claro.
No sonó Creep, no sonó Karma Police, nos quedamos sin No Surprises… y todos tan contentos.
Conciertazo el de Radiohead el pasado sábado en su propio festival. Su nuevo disco entero, algunas canciones antiguas, la cara de loco de Thom Yorke… lo tuvo todo, hipnótico, tremendo.
Por poner alguna pega, el concierto empezó a demasiado poco volumen para el griterío de la gente, aunque el técnico lo fue corrigiendo… y no tocaron Pinball Wizard, por mucho que yo se lo pidiese.

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